A los goles que no hice
A los goles que no hice les extraño los domingos. Suelo estar enfrente de la televisión buscando ver a quiénes sí han tenido la fortuna de entrar en el mercado infame que es hoy el fútbol. Yo tenía de niño la ilusión de ser jugador profesional. Lo soñaba cada tanto, o me estrellaba otras veces. Quise llegar a ser profesional del fútbol pero no lo logré.
Jugar al fútbol sigue siendo un placer, pero cuando querés hacerlo a nivel profesional, la cosa cambia. El nivel de exigencia es alto. Si a los 15 o 16 años no has alcanzado cierto reconocimiento a nivel competitivo en tu entorno, podés asegurar que el salto no se va a dar. Yo lo supe a los 14 y fue por cuestión de talento. Siempre he tenido nivel para un partido de cuadra, de esos con piedras como arcos y apuesta de un litro de refresco, pero para vivir de eso, honestamente, no había lo suficiente, y por eso opté por la alternativa de jugar a la dirigencia.
A los 15, ya seguro de que mi futuro serían los partidos de casados contra solteros que organizan en el barrio, me dí a la tarea de vivir del fútbol desde otra posición. Durante unos seis años trabajé en el fútbol infantil de Bello, mi ciudad. Alcancé a hacer de todo. Fui director y asistente técnico, obré de árbitro algunas veces, participé en la organización de torneos con más de 500 inscritos, marqué canchas, puse mallas, convoqué desfiles, confeccioné uniformes, hice carnets y otras tantas cosas que me enseñaron otras más. Durante unos seis años intenté convencerme de que el fútbol aún era mi lugar. Pero seguía añorando los goles que no hice.
Además de las tareas asociadas a mi trabajo, siempre quería jugar cuanto pudiera. Quería demostrarme que esos goles que no hice a nivel profesional no habían llegado por falta de energía. Siempre he sido de los que quieren dejarlo todo en la cancha. A veces, incluso, pasado de revoluciones, aparecí frente a amigos o compañeros de ocasión en el juego, como un afiebrado inaguantable. Siempre he tratado de ir a por la última opción, y cuando juegas en una cancha espontánea, de esas cuyos límites no existen o se funden con un matorral, puede resultar hasta peligroso.
Hoy, que leía a Juan David que escribe sobre el fútbol en su vecindad, ha vuelto a mí la imagen de esos goles que no hice. Uno de chilena con total plasticidad, otro salido de una seguidilla de pases que emocionaran a la afición, alguno de cabezazo potente al piso, tal como me enseñaron y el de taco, que en las canchas de futbolito y con mis compañeros de juego, se había convertido en fórmula.
Ya van seis años largos desde que me alejé de ese trabajo anterior. Ahora los partidos dominicales con amigos son cada vez menos frecuentes. Ya ni Cande, ni Pipi, ni Orio, ni el mono, ni el sapo, ni otros de antes, están disponibles para un simple pateo de fin de semana. Claro está, tampoco llegué a ser profesional aunque lo quise con todo mi entusiasmo.
Ahora, a los goles que no hice los llevo entre mis recuerdos de cosas que nunca fueron y que son la base diaria de mi motivación personal.
5 comentarios

Athenea dijo:Jorge Montoya Messi Perdón ??
22 abril 2009 / 0:44Creo que el sueño frustrado en común de todos los hombres es el de ser UNA ESTRELLA FUTBOLERA DE LIGA EUROPEA de esas que ganan millones Por ser Lo brillantes que son,… Viene incorporado genéticamente, pasa de generación en generación desde los mismos inicios del futbol… La cuestión no es tener talento o no ( Porque precisamente la mayoría carecen de el) Pero es necesario para ser un verdadero HOMBRE MACHO ALFA DOMINANTE tener esa pasión, amor, OBSESION, “feeling” por la pecosa, Es como un mandamiento mas..
DATE POR BIEN SERVIDO SOS UN DIGNO REPRESENTANTE DEL GÉNERO
Mucha pasión, poco futbol! =)

Ŧabián dijo:Te entiendo perfectamente. Aunque creo llevar el fútbol en la sangre nunca pretendí jugar de modo competitivo, falta de calidad. Pero mucha gente a mi alrededor se pasó toda la infancia y parte de la juventud entrenando, y uno muerto de la envidia porque sí, el fútbol se disfruta más dentro de la cancha.
Hoy tenemos suerte si nos queda tiempo de ver algún partido de la Champions, y el único vestigio del juego en nuestro cuerpo es el movimiento de una pierna que por simple reflejo intenta darle el toque final que meta el balón en la red mientras lo vemos por TV.
Saludos!.
24 abril 2009 / 0:58
federicoruiz dijo:Algo nos volvía locos, yo creo.
Sería el creer que juntos podíamos llegar a lograr algo grande, sería el simple orgullo de sabernos un poco mejores que el resto, sería la gaseosa compartida tomada en la acera. Igual que vos, yo también tuve un tiempo de fiebre, de madrugar a las 5 a chutar para que nadie estorbara en la cancha del barrio, de correrle a los celadores del conjunto porque no se podía pisotear el prado, de perder exámenes por preferir la cancha, de 3 yesos en un año, de final en la marte 1 y de una actuación mediocre en esa fecha que anhelaba.
Y aunque esa vida no fue tuya ni mía, igual me alegro, porque nuestros mejores goles aún están por venir.
4 mayo 2009 / 21:03
ColoresMari dijo:Qué buena entrada mi parce! Algo sobre mi completo gusto por el fútbol debés saber, vos que tan bien me conocés. Algo sobre mis domingos madrugando a ver el fútbol italiano, inglés o, en general, europeo. También te tocó mi época de “periodista deportiva”, no?. Pues claro, es que en Ángulo Deportivo fue que le cogí mucho amor a la radio y, en especial, al fútbol aficionado de Medellín. Y me iba domingos enteros a ver los chiquitos correr y anotar en las canchas Marte, y dejé la bobada de ser hincha del verde para ser hincha del fútbol, porque ahora, sea cuál sea el equipo, sea cuál sea el lugar, me encantan las jugadas, los goles, el agite, la bola rodando. Ah bueno, y fue el fútbol en la U el que me dio platica pa’ pasajearme y pa’ enfiestarme y alimentarme en épocas de estudiante [cuando era monitora en la Emisora Cultural y camellaba en la Burbuja de Ciro]… con los picaditos frente a la Biblioteca me gana $4.000 por partido planillado… no caían nada mal.
No has hecho goles como jugador profesional, bueno, te creo. Pero si que has hecho otros goles a la vida, los vivís haciendo. Sos todo un líbero que siempre se las saca limpiamente, completicas, con elegancia y pasión.
4 mayo 2009 / 21:20
Jorge Montoya dijo:FedericoRuiz > Boludinho¡! Sueños de chico. Vos al menos tuviste tu ratito de Marte 1, yo la verdad ni a eso. bueno, al menos no jugando, pero sí fuí como asistente técnico. La verdad siempre se me dio mejor ese lado. Buena conexión mi pana, seguro vienen muchos goles al disparo del flash.
Coloresmari > Ay Mari me trajiste un montonon de recuerdos, hasta cuando no nos hablábamos mayor cosa sino para lo necesario, desde ahí me caías muy bien, y ve toda la energía que hemos podido compartir. la amiga periodista deportiva. Excelente. Sos una luz, querida¡!
7 mayo 2009 / 11:02