Pero pa’ muertos
Pasaron meses sin verlo y me había quedado con la duda sobre su paradero. Pero, como suele suceder, al girar por un pasillo entre dos bloques de apartamentos, me lo encontré de frente con una sonrisa de oreja a oreja, como es habitual: Parceriiiiiito. Tiempo sin pillalo A lo bien hombre, la última vez queContinue Reading