44 Placeres sencillos

Leí­ en twitter a mi amigo Evelio diciendo que «la vida es mejor cuando uno goza barato«, y estuve de acuerdo al instante. Por convicción y por como se me ha dado la vida, me he dedicado a cultivar hábitos sencillos que van en sintoní­a con lo que quiero ser cuando sea grande: un viejo tranquilo lleno de historias y simpatí­as.

De ahí­ salió la necesidad de pensar en esas cosas cotidianas y sencillas que me generan placer, y me acordé que yo antes hací­a listas. Entonces, sale una lista de mis placeres sencillos, de mis formas de gozar barato, en palabras de Evelio:

  1. Compartir un silencio cómodo.
  2. Comer un bocadillo de guayaba.
  3. Recibir una sonrisa honesta.
  4. Comer una taza de mazamorra.
  5. Conversar con mi madre de «cosas de la vida».
  6. Comer una taza de mazamorra con bocadillo de guayaba.
  7. Caminar solo en en una noche con brisa.
  8. Los dí­as de frijoles en mi casa.
  9. Los dí­as de frijoles en Punto Link.
  10. El sentido del humor de mi madre.
  11. Ver fútbol inglés en televisión.
  12. Ver fútbol español en televisión.
  13. Ver fútbol infantil en una cancha de barrio.
  14. Jugar micro donde se pueda.
  15. Patear una pelota que me llegó accidentalmente mientras pasaba por una cancha.
  16. Conversar pendejadas con amigos.
  17. Disfrutar la vista desde mi ventana.
  18. Leer algo que me atrape.
  19. Encontrar una pelí­cula que me ponga el ojo aguado.
  20. Ver pasar gente sentado en algún lugar de la ciudad.
  21. Jugar con palabras.
  22. Descubrir juegos de palabras.
  23. Hacer rayones en libretas.
  24. Enamorarme de alguna canción y oí­rla hasta olvidarla.
  25. Tomar jugo de guayaba.
  26. Pensar en nuevos proyectos.
  27. Ayudar efectivamente a mis amigos y familiares.
  28. Besar hasta sentirme entumecido.
  29. Los dí­as frí­os.
  30. Usar una computadora que trabaja rápido.
  31. Caminar con música así­ no sea de noche, ni haya brisa.
  32. Enterarme de que el almuerzo es lentejas.
  33. Sintonizar con las ideas de personas que recién conozco.
  34. Abrazar fuerte y con ganas.
  35. Ver una imagen que me emocione (son tantas).
  36. Encontrar coherencia entre lo que pienso, digo y hago.
  37. Reí­rme porque me dieron ganas de reí­rme y ya.
  38. Recomendar una pelí­cula y que al destinatario le guste.
  39. Darme una ducha frí­a en un dí­a caluroso.
  40. Caminar descalzo.
  41. Encontrar una tela que me guste en una retacerí­a.
  42. Hacer una nueva prenda de vestir con mi madre.
  43. Oí­r los sueños y aspiraciones de la gente.
  44. Publicar un nuevo post en mi blog.

Lo dejo en 44 por ser un número cercano a mí­, pero son muchos más. Ya antes habí­a hecho una lista de cosas que me hacen sonreí­r, que se cruza en algo con esta, y que ando revisando para darle un sacudón a esta memoria traicionera que a veces me hace malas jugadas.