Leí en twitter a mi amigo Evelio diciendo que “la vida es mejor cuando uno goza barato“, y estuve de acuerdo al instante. Por convicción y por como se me ha dado la vida, me he dedicado a cultivar hábitos sencillos que van en sintonía con lo que quiero ser cuando sea grande: un viejo tranquilo lleno de historias y simpatías.
De ahí salió la necesidad de pensar en esas cosas cotidianas y sencillas que me generan placer, y me acordé que yo antes hacía listas. Entonces, sale una lista de mis placeres sencillos, de mis formas de gozar barato, en palabras de Evelio:
- Compartir un silencio cómodo.
- Comer un bocadillo de guayaba.
- Recibir una sonrisa honesta.
- Comer una taza de mazamorra.
- Conversar con mi madre de “cosas de la vida”.
- Comer una taza de mazamorra con bocadillo de guayaba.
- Caminar solo en en una noche con brisa.
- Los días de frijoles en mi casa.
- Los días de frijoles en Punto Link.
- El sentido del humor de mi madre.
- Ver fútbol inglés en televisión.
- Ver fútbol español en televisión.
- Ver fútbol infantil en una cancha de barrio.
- Jugar micro donde se pueda.
- Patear una pelota que me llegó accidentalmente mientras pasaba por una cancha.
- Conversar pendejadas con amigos.
- Disfrutar la vista desde mi ventana.
- Leer algo que me atrape.
- Encontrar una película que me ponga el ojo aguado.
- Ver pasar gente sentado en algún lugar de la ciudad.
- Jugar con palabras.
- Descubrir juegos de palabras.
- Hacer rayones en libretas.
- Enamorarme de alguna canción y oírla hasta olvidarla.
- Tomar jugo de guayaba.
- Pensar en nuevos proyectos.
- Ayudar efectivamente a mis amigos y familiares.
- Besar hasta sentirme entumecido.
- Los días fríos.
- Usar una computadora que trabaja rápido.
- Caminar con música así no sea de noche, ni haya brisa.
- Enterarme de que el almuerzo es lentejas.
- Sintonizar con las ideas de personas que recién conozco.
- Abrazar fuerte y con ganas.
- Ver una imagen que me emocione (son tantas).
- Encontrar coherencia entre lo que pienso, digo y hago.
- Reírme porque me dieron ganas de reírme y ya.
- Recomendar una película y que al destinatario le guste.
- Darme una ducha fría en un día caluroso.
- Caminar descalzo.
- Encontrar una tela que me guste en una retacería.
- Hacer una nueva prenda de vestir con mi madre.
- Oír los sueños y aspiraciones de la gente.
- Publicar un nuevo post en mi blog.
Lo dejo en 44 por ser un número cercano a mí, pero son muchos más. Ya antes había hecho una lista de cosas que me hacen sonreír, que se cruza en algo con esta, y que ando revisando para darle un sacudón a esta memoria traicionera que a veces me hace malas jugadas.



