Llevo cinco años enredado con este blog. Cinco años de publicar algunas cosas personales, y otras que no lo son tanto; siempre con la convicción de que lo hago por mí y para mí. Escribo para recordar, o para no olvidar, que no es lo mismo. Escribo para decir que aquí estoy yo entre tanta gente, dándole a mi proceso, sufriendo y disfrutando de esta vaina que es el vivir.
En cinco años de este blog, y de mi actividad con él, la mayor ganancia ha sido la amistad, pues, de cuenta de esto, he conocido personas que hoy soy importantes para mí en muchos sentidos. Hablo aquí de el artista antes conocido como Programator, de El Reticente, de Medea, de Galo, de Pisotres, de Ana María Vallejo, de Carlos Esteban, de Campanula, de Fredy Vargas, de Alejandro Ángel, de Mancho, de ManuelJ, de Víctor Solano, de Mezvan, de Sandel, de Madame Web, de Patton, de Ángela Perversa, de varias Carolinas, de tantos… de tantas personas que no recuerdo en este momento, pero que ahí están en el archivo en algún comentario, en algún link, o en alguna referencia. Personas, todas ellas, que son parte hoy de lo que podría llamar mi familia digital.
Ha sido tiempo de Medallo Bloguero, Blogotemático, HiperBarrio, Altair, Campus Party, Todo lo que hay, y otros proyectos en los que he participado, y que hoy me permiten tener algo que aportarle a Punto Link.
Y bueno, si bien en este blog no se publican grandes obras literarias, o columnas de opinión que destaquen por su contundencia, hay algunos textos que recuerdo con calidez, y que no habiendo mucha inspiración por estos días, me sirven para devolverme, realimentarme y empezar un ciclo nuevo.
El ejercicio entonces es recordar algunos de esos posts, y proponerme la tarea de escribir en este mes que sigue, con la coincidencia de que los próximos treinta días serán la antesala de mi cumpleaños número treinta.
Así, si tiene un rato libre, le dejo una lista de los post que más me gustan de este blog, que siempre ha sido autorreferente, un poco ensimismado y hasta autista:
- El primer relato que publiqué, sobre irse de casa: Hay pasta.
- Un cuento de amor entre un tomate y una cebolla: Lágrimas de cebolla.
- Otro cuento con una difusa referencia al Twitter: Cuando fui turpial.
- Una historia de amor que aún no entiendo: Cuarto piso.
- Un cuento sobre algunas veces: Una vez.
- Un pedazo de un libro que alguna vez escribiré: La muerte de las mariposas.
- Las conversaciones con mi amigo El Chanlcas, que seguirán pronto en otra forma: Diálocos con el Chanclas.
- Una cosa que le escribí al Twitter, jmmm: No es de carne y hueso.
- De mi relación con el fútbol: A los goles que no hice.
- Un elogio a mi madre la costurera: Confeccionista de alegrías.
- Recuerdos de la mazamorra: Mazamorra y panela machacada.
- Las listas de vainas para tener en cuenta: Lista la lista.
- Una entrevista con uno de mis dibujantes favoritos: Alberto Montt.
- Un cortometraje experimental que hicimos con el buen Pachito en 2009: Impossible Man.
- Un trabajo de grado con el que fui muy feliz y que me dejó una buena amiga: Presencias.


