Soy de los animados que siempre quiere reunir a la gente alrededor de intereses comunes. De esos que dicen a todo que “sí”, “pa’ las que sea”, “qué hay que hacer”, “cuenten conmigo” y mucho más. Algo que me ha gustado mucho de la web es ver como cada día se perfila mejor como esa plataforma adecuada para generar Sinergias. Ahí me valdré de la RAE, que tiene para esta palabreja una definición bastante simple: “Acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales.” Porque de eso se trata. Ya lo dice la sabiduría popular, “una golondrina no hace verano”; será que muchas golondrinas juntas sí¿? Puede ser.
Ésto viene a cuento porque esta semana se empiezan a gestar dos iniciativas que me parecen bien importantes y a las que estaré siguiendo de cerca, y participando, en cuanto me sea posible: Encuentros Latinoamericanos Web 2.0 y Aburrá Valley.
Lo primero, en Bogotá, entre Víctor Solano, Jerome Suttler y Hodracirk, se han montado el evento que han llamado Encuentros Latinoamericanos Web 2.0, con fecha de Jueves 17 de abril de 2008 y hora 5:30 PM en Colombia. Cuentan ya con un sitio oficial y varias utilidades para que aquellos que no podamos hacer presencia, podamos estar atentos a lo que allí suceda y seguir conectados a los movimientos que allí puedan generarse.
De forma espontánea se han juntado estos tres entusiastas y en menos de quince días han logrado el montaje para esta convocatoria. Loable esfuerzo al que estaré atento, aunque no sea en directo, pero sí a través de las memorias que seguro quedarán,y de la participación en las conversaciones que nazcan después.
Lo segundo, Aburrá Valley, es una idea que se le ha ocurrido al profe Mauricio Morales, a quien debo gran parte del camino de entrada a este cuento de la Internet. Es más, de quien escuché por primera vez la palabra blog. Su idea es emular otras iniciativas que se han dado en el continente para “reunir las empresas web 2.0″ y personas a nivel local que trabajan con TIC’s para que “nos reunamos y conformemos un espacio de discusión y construcción de conocimiento virtual (Aburrá Valley) y por supuesto haremos reuniones para tomarnos un par de cervezas y hacer negocios”.
Sobra decir que me interesa, tanto porque me gustan las ideas del profe, las cervezas y los negocios, como porque ahora estoy en etapa de formalizar mi accionar empresarial y es necesario siempre conocer a los públicos potenciales, y a los futuros aliados o competidores. Bueno, si sobraba no tendría que decirlo, pero va, ya lo dije: me interesa el cuento y lo apoyaré hasta donde pueda.
Si a vos te interesa, han abierto el blog Aburrá Valley.
Con eso quedan puestas las invitaciones, porque en estos mares digitales con tanto espacio para navegar, aún hay pocos barcos en Colombia y cualquier iniciativa de este tipo vendrá a aportar viento a las velas.
Ahora, por otro lado, no puedo dejar de mencionar algo, y es que hace rato vengo metido en una discusión bizantina porque no me gusta la desgastada etiqueta Dospuntocero que ahora usan para todo en Internet. Cualquier cosa es susceptible de hacerse Dospuntocero: hablan de diseño dospuntocero, sexo dospuntocero, aplicaciones dospuntocero (aunque sean betas privadas)… en fin, el auge ha hecho que se dospuntocerice todo en la Web. Y a mí, ese apelativo me sabe a poco, no me dice nada.
Hay mucha gente convencida del cuento Dospuntocero, y ya siento que es más que inútil seguir la discusión ahí, porque en esencia lo que hay de fondo es lo importante: integrar esfuerzos, construir conocimiento, compartir experiencias, humanizar la informática, y más; en lo único en que difiero es en acomodarse siempre bajo el manto de esa etiqueta; como si ese término fuera un comodín.
Pienso que en últimas lo que vale son los resultados tangibles de las iniciativas, sean unopuntocero, dospuntocero o enepuntoraízdeuno. Entonces me rindo con eso. Asumo la futilidad de esa discusión. Siempre y cuando se generen Sinergias… Dospuntocero, si se quiere.
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Bonus track: Hace días medea me pasó un enlace a un texto que me ha sacado unas carcajadas, y sigue haciéndome preguntar si me estoy riendo de mí mismo. Se trata de un post de Carolina Aguirre, la misma de Bestiaria, quien la toma contra “Los emprendedores 2.0“, en clave de humor, ahora en su rol de La Peleadora.