A mí me gustó el nuevo Facebook

Me entraron ganas de comentar un asunto que está en el aire hace varios días: el re-re-diseño de Facebook. Si atendemos a la cantidad de grupos que se han creado en la misma plataforma protestando por los cambios, y a la encuesta en las que se están fundando algunos puntos de vista, la nueva cara de este servicio no ha sido bien recibida. No gusta, dicen, y parece claro.




Los cambios constantes no han sido populares. Sin duda, hacen que la curva de aprendizaje se haga más profunda, o en su defecto, lleve a los usuarios a tener que volver a empezar, pero ésto, no creo que sea una dificultad muy grande para un servicio que se ha posicionado de tal forma que se ha convertido en el dinamizador de un montón de esferas sociales. Porque debemos reconocer que ahora Facebook y los contenidos que allí se publican son parte de las conversaciones diarias entre grupos de amigos, o como mencionaba El reticente, cada vez vemos más en los medios, iniciativas y vainas varias que han tenido su génesis o desarrollo en Facebook. Si la herramienta sirve, como lo ha demostrado ésta, la gente se dará sus mañas para aprender a usarla, incluso aprender de nuevo.

Obvio, desde el punto de vista del usuario no me gusta que me estén cambiando las cosas a cada rato y me obliguen a aprender todo de nuevo. Pero, por otro lado, si las modificaciones han de proveerme nuevas funcionalidades que me ayudarán a administrar la forma en que la información se presenta, siempre les daré la bienvenida. Por ejemplo, es una ayuda grande que las notificaciones puedan verse agrupadas de acuerdo a cierta clasificación de los contactos que el usuario haga, porque esto me permite disminuir el ruido y no perder de vista la información que me interesa. Y así otros aspectos, que se notan orientados a mejorar la posibilidad de control de la forma en que se nos presenta el contenido. Porque al contrario de lo que creen mis clientes regularmente, dinámico no es un sitio con muchas animaciones en flash que se mueven por toda la pantalla al punto de casi ocasionar uno que otro desprendimiento de retina, sino dejar que el usuario decida qué y como consumir, en términos de información digitalizada.

Un comentario más que circula al respecto es que Facebook se quiere parecer a Twitter con su nueva presentación, y en especial con esa pregunta que antecede a la casilla para actualización del estado: ¿Qué estás pensando? Pero, como decía mi abuela Q.E.P.D. “va uno a ver y ve”, hay muchísima gente que no tiene idea de lo que es Twitter, pero sí que saben lo que es y para qué les sirve Facebook. Eso para mí determina las bases del cambio. Facebook simplemente ha tomado de este servicio una idea que funciona bien para integrarla a su plataforma que va mucho más allá de lo que osan llamar microblogging. No entiendo como puede ser Twitter una amenaza para Facebook, cuando el primero aún no encuentran un modelo de negocio claro y el segundo anda inflado y se le adjudica un valor impensado. Facebook es parte ahora de lo que se conoce como Mainstream, en tanto que el del pajarito, apenas y ha logrado arrastrar unos cuantos millones

En fin, a mí particularmente me gusta el cambio de Facebook. Y si no me gustara, no podría hacer mucho. Porque es muy cierto lo que dice Robert Scoble, Facebook nunca ha escuchado a sus usuarios y definitivamente no debería empezar a hacerlo [EN]. Creo que si ese fuera el caso, y a los usuarios se les dejara el asunto del diseño de las plataformas, terminaríamos teniendo como resultado un montón de engendros que lucirían como hijos prematuros entre Geocities y MySpace.