Azarao

Publicado hace 14 años

Llegando a mi casa me encuentro con «El Chanclas«:

  • Toes qué negro, estudiándola¿?
  • Pues sí­ hombre, algo se hace, y vos qué¿?
  • Todo bien mi niño, pero un roce azarao
  • Y eso por qué hombre¿?
  • Como así­ homen que por qué, esta vaina está caliente mi niño, ese man de Chávez está asao buscando bonche y yo soy reservista de primera linia.
  • Ah, que vaina, verdad. Pues yo tengo tarjeta de segunda, pero si alguna cosa, voy a decir que me falta una pelota.
  • No homen, hay que pararle bolas mi niño, todos vamos a llevar del bulto, por ahí­ esos pirobos de la guerrilla están comprando de esa maricada dizque para hacer bombas nucleares. Como es qués¿?
  • Será uranio, pero…
  • Eso mi niño, eso es, uraño. Y dicen que eso es el cucho ese de venezuela que les está patrocinando la vuelta. Ah, pero demás que usted si pilla las noticias todos los dí­as si o qué. Uno no más les echa el ojo cuando hay estos peos, no ve quesque lo colocan a uno todo azarao. Seguro me va a tocar echar pa’l monte a voliar plomo otra vez.
  • Hombre, ojalá que no. Esperemos que se calme el ambiente.
  • Viejo, bacano verlo.
  • Ah, ya se abre mi niño¿? pa’ onde va pues¿?.
  • Pa’ la casa, a comer y a ver las noticias.

Sigo mi camino y «El Chanclas» se queda con su cigarro encendido y la mirada en ningún lugar. Azarao.

Llego a mi casa y en las noticias siguen apareciendo argumentos que me hacen considerar la efectividad de la excusa sobre el número de pelotas. Confí­o en que no tendré que usarla.