Inspiración
A propósito del lanzamiento de la nueva revista de Publicaciones Semana, reseñado por Velvet.
¡Una revista llamada BLOG! Que bien, me han inspirado a montar un Blog llamado REVISTA.
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¡Una revista llamada BLOG! Que bien, me han inspirado a montar un Blog llamado REVISTA.
Todojuntodeberíaescribirseseparadoyseparadoseescribecasisiempretodojunto
perocomomibarraespaciadorahamuertoahoratodotodoseescribetodojunto.
Ysemejuntotodo,además:
Almenos,vamossaliendodealgunospuntos.
Yestasemanasevienemicumpleaños26.
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Entre los múltiples oficios que he tenido, hay uno que practico cada tanto: receptor telefónico de datos electorales. En principio lo tomé como una cosa más por hacer; ahora, me gusta verlo como mi aporte a la democracia. Poco, tal vez, pero es que mi candidatura a la presidencia del país la veo lejos, entonces algo es algo.
Desde hace mucho he sido aficionado a seguir los procesos que determinan los elegidos para cargos públicos. Usualmente me sentaba a ver la televisión y a escuchar la radio con sus transmisiones de los resultados parciales de los comicios. Me emocionaban los finales cerrados, hacía cuentas tanteando los reportes parciales, cada comunicado era esperado por mí con una expectativa que a todos en mi casa les causaba gracia. Incluso mis amigos acudían un domingo de aquéllos a mi casa para invitarme a salir y yo decía que no podía, que estaba siguiendo las elecciones; la reacción era de extrañeza, alzada de hombros y media vuelta. Yo me quedaba muy feliz en una de esas jornadas que me llenaban de una inexplicable emoción.
Ahora hago parte del sistema de conteo, y gracias a eso, he podido conocer como es que se generan los resultados para los informes que se emiten el mismo día de las votaciones. Eso siempre me intrigó. Me preguntaba acerca de cómo hacían para contar los votos de los lugares apartados y unificarlos en un consolidado que le permitiera a los medios hablar con políticos, politólogos y demás sobre lo que estaba sucediendo.
La cosa es así: el 28 de octubre, una vez terminada la jornada electoral, digamos en Andes - Antioquia, sonará el himno nacional en los lugares de votación, los jurados contarán los tarjetones, anotarán los resultados para cada corporación que esté en juego en un formato llamado cuentavotos, que no es más que una planilla con los números de los candidatos y unos cuadritos en blanco para llenarlos de más numeritos. Al llenar cada planilla aparecerá un personaje llamado Transmisor telefónico que tiene la tarea de llamar por teléfono a una de las centrales de recepción. Ahí apareceré yo, entre miles en todo el país haciendo lo mismo.
Yo estaré sentado frente a una mesa donde reposa un teléfono y un montón de planillas y con lapicero en mano; me veré compartiendo una bodega con unas 500 personas en la misma situación, otras tantas corriendo de un lado a otro, policías y veedores mirando sospechosamente y un señor que está a cargo de coordina la jornada y que suda y suda respondiendo las preguntas de todos. Sonará el teléfono y contestaré inmediatamente para empezará mi labor sistemática, pero no por eso desprovista de cierto encanto. Cada llamada telefónica será más o menos así:
- Registraduría - contestaré
- Para dictar una mesa del municipio de Andes - responderá mi interlocutor
- ¿Cuál corporación?
- Alcaldía - podrá decir
- ¿Código de transmisión?
- X4 - dirá y subrayará
- X4 - diré y escribiré x4
- Z2 - dirá y subrayará
- Z2 - diré y escribiré z2
- L7 - dirá y subrayará
- L7 - diré y escribiré L7
- Voy a dictar los resultados -
- Lo escucho - y empezará el sonsonete
- Por el 001, votos 13 - dirá y subrayará
- Por el 001, votos 13 - diré y escribiré
- Por el 004, votos 2 - dirá y subrayará
- Por el 004, votos 2 - diré y escribiré
- …
Y así así, hasta que terminaremos el primer formulario cuentavotos; una vez estén todos los numeritos anotados en la planilla de recepción, la depositaré en esa caja que pegan al espaldar de la silla donde estaré sentado. Y pasará periódicamente otro personaje recogiendo los papeles depositados en estas cajas para llevarlos a un escáner, el mismo que será asistido por personas para comprobar posibles fallos en la lectura de los números. Porque, aunque el único requisito para ser receptor telefónico de resultados es escribir bien los números, dicen que errar es humano y aquí no hay excepciones, los errores se dan y a veces la máquina no identifica los números que uno escribió.
Dicen que el escáner va consolidando los datos, y va enviando informes periódicos a otros centros dispuestos por la Registraduría. En esos centros es donde ubican a los periodistas, emitiendo a sus respectivos medios los resultados parciales. De ahí salen los comunicados que antes solía ver en la tele o escuchar en la radio.
Mientras los informes empiezan a cocinarse, procederé con el segundo formulario, con otro dictado y el eco que debe acompañarlo, y se vendrá el otro, y el otro y el otro. Y serán muchos. En Antioquia hay unas 10.000 mesas, y en esta ocasión se van a elegir funcionarios para Gobernaciones, Alcaldías, Asambleas, Concejos y Juntas Administradoras Locales, o sea cinco corporaciones, por 10.000 mesas, son un total aproximado de 50.000 formularios cuentavotos, eso no más en Antioquia, el terreno que me corresponde, con otras casi 500 personas compartiendo bodega, lo que me deja una cifra cercana a los 100 formularios por persona. Uf, ya me cansé. Y eso que apenas lo estoy visualizando.
Anotaré un montón de numeritos y haré eco de esos numeritos que escucharé de otra persona que me dictará los numeritos. Eso suena aburrido cuando se dice, pero no lo es tanto cuando se hace; lo que me disgusta es que haciendo parte del sistema de conteo me pierdo de los informes, porque mientras esté en esa bodega, no haré nada más que anotar numeritos y no tendré acceso a otros datos que los que escucho al teléfono y transcribo al papel. Además, no hay una hora fija de salida. Toca quedarse hasta que termine el conteo, o hasta cuando se considere que puede prescindirse de cierta cantidad de personal, y de ahí hasta esperar ser uno de esos prescindibles que dictará el azar y el dedo índice del sudoroso coordinador de la jornada.
En las Elecciones 2007 será la tercera ocasión en que me desempeñe en el oficio de Receptor telefónico de datos. Ya no me parecerá tan aburrida la tarea, pero estaré extrañando hacer el seguimiento de los resultados. Igual, estos resultados sólo son para tener pronta información, y por esto, me surgen preguntas varias ¿no se gasta demasiado dinero en este proceso?¿no sería una buena inversión poner ese dinero para generar un sistema de voto electrónico?¿será que nuestra cultura no esta lista para implementar esta alternativa?… creo que no encontraré una respuesta esperanzadora antes esto, entonces, yo a mis cosas.
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