Que si Blogger, que si WordPress o que si otros

Este ha sido un supuesto dilema que ha venido rondando algunas de las conversaciones que he sostenido con varias personas en los últimos días. A la hora de planear talleres para mostrarle a otros como pueden crear espacios en Internet para expresarse de forma libre y ante públicos de las más diversas características se recurre a esto como un asunto a solucionar en primera instancia, como si éstas, por ser las más populares, fueran las únicas plataformas para la publicación de blogs, en su caso específico. Desde lo que he podido ver, considero que sólo son un par de entre muchas y muy variadas ofertas que la Internet de hoy nos ofrece y que hay demasiadas como para restringirse a ellas.
Me parece que, al ser populares, Blogger y WordPress resultan más fáciles a la hora de transmitir los principios básicos del funcionamiento de un blog, pero también, que al centrarnos en estas dos plataformas y al mantener la atención sobre ellas, dejamos de lado un montón de herramientas que podrían resultar más amigables y hasta más útiles para determinados fines. Por ejemplo, recientemente conocí Tumblr y me encantó su simpleza y su funcionalidad, pues te permite publicar enlaces, videos, fotografías o textos propios, y eso con sólo un par de clics. Y ni que decir de Twitter que es todo un fenómeno con su propuesta de micro-blog y sus similares Jaiku y Pownce, los cuales he estado mirando de reojo, tratando de usar, pero a los que no creo poder acostumbrarme.
Además de las que he usado yo, existen los conocidos sitios de MySpace y los Live Spaces de MSN que podés abrir directamente desde tu cuenta de Hotmail, de esas que tenemos la mayoría, ambos me resultan enredados y caóticos por querer ofrecer todo en un mismo lugar, pero también debo reconocer que han sido los de más acogida por ese misma suma de contenidos juntos, y a veces revueltos, que a mi se me hace insoportable. Pero eso es un asunto personal. Así muchos discutan que esos espacios que en MySpace y Live Spaces se llaman blogs no son blogs, pues a mi me da igual, si la persona que los usa se siente a gusto, recibe lo que busca de la herramienta y la disfruta, la etiqueta que se le quiera poner a la misma resulta irrelevante. Es más, este asunto de hablar de blogs y bloggers me parece que en ciertos momentos se vuelve hasta fetichista, pero eso es harina de otro costal, una especie de falso dilema personal que sostengo hace rato.
Mi experiencia con las plataformas de blogs fue muy similar a la de muchos; empecé el mío en el servicio de Google para luego pasarme a WordPress instalado en un hosting de pago y con un dominio propio. Este proceso tardó poco más de un mes, pues una vez dejé el miedo a tener que vérmelas con instalaciones y demás peripecias, quedé maravillado con las posibilidades de experimentación que me ofrecía WordPress, y asombrado al saber que el asunto era más fácil de lo que pensaba, que lo único que me detenía era cierta actitud de resignación, esa que me llevó a irme por lo más conocido y que a su vez aparentaba ser mejor por ser popular. En el Blogs&Polas de junio uno de los presentes me preguntaba, con cierta ironía, que si por tener un blog con dominio propio se era más un blogger más “teso”, y yo no sé a que se refería, pero yo creo que no es cuestión de egos trasnochados de ingenieros tratando con novatos de este cuento de los blogs como yo, sino mejor un asunto de actitud de exploración, o en mi caso fue así, me dieron ganas de jugar con WordPress, me gustó el juguete y desde que lo conocí no he parado de encontrarle nuevas posibilidades.
Y es que a la hora de hablar de posibilidades siempre me quedaré corto con lo que mencione y los argumentos ante este tema son extensos y para tratar por partes, por eso sólo puedo hablar desde lo que conozco, y como he usado estas plataformas que menciono y me he quedado con WordPress como mi favorita, bien sea una instalación propia o uno de los blogs gratis que podés abrir en WordPress.com, esa es mi opción por ahora ante el planteamiento de apertura de este post. Porque para enseñarle a alguien desde cero resulta más fácil usar lo que mejor le funciona a uno, y si yo ya experimenté y he tomado una decisión, pues eso es lo que puedo transmitir, incluso contando lo que aquí expongo, planteando de igual manera abierta la posibilidad a que cada persona escoja la herramienta que le resulte mejor para sus fines. Por ejemplo, algo que ya creo que puede ser motivo de un próximo post, los servicios para publicar fotos que se han convertido en otra forma de narrar… Si, definitivamente tiene que ser otro post.
Como no he usado sitios como La Coctelera, Vox, BlogSome o el software Nucleus (que la verdad yo sólo he visto que usa el señor Patton), entre muchos otros que también permiten esto de crear un espacio en línea para contarle al mundo lo que te plazca, no puedo decir mucho al respecto, pero me gustaría conocer puntos de vista de quienes los usan, sobre los motivos de su elección, las razones de su permanencia y, ¿por qué no?, si han pensado en pasarse a otra plataforma.
Yo le apuesto al WordPress autónomo. En todo caso, lo bueno es que hay opciones para elegir.
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